Mary Barton
Mary Barton Jem se llevó, pues, toda una sorpresa cuando, muchos años después, descubrió que su madre estaba al tanto de todo. Desde el día en que comprendió (no sin remordimiento) hasta qué punto su espíritu sabía contenerse, su trato con ella, siempre tierno y respetuoso, se volvió casi reverencial, y él y Mary compitieron por ver quién de los dos contribuía más a la felicidad en los años de decadencia de su madre.
Pero estoy hablando de sucesos ocurridos hace poco tiempo y todavía me quedan por contar muchas cosas que pasaron hace seis o siete años.