Norte y sur
Norte y sur No se molestaron en preguntarle qué era lo que le había contado su hijo de ella. Margaret sólo quería saber si tenía que quedarse en casa para recibir la visita, ya que si era así no podría ir a ver cómo estaba Bessy hasta última hora del día, pues siempre estaba ocupada en las tareas de la casa desde por la mañana temprano. Pero se dio cuenta de que no podía dejar a su madre todo el peso de atender a su visitante.