Norte y sur
Norte y sur Visitas matinales
Bien, supongo que debemos.
FRIENDS IN COUNCIL[20]
Al señor Thornton le había costado bastante animar a su madre hasta el punto de la cortesía deseable. Ella no solía salir de visita; y cuando lo hacía, era siempre en las mismas condiciones en que cumplía todas sus obligaciones. Su hijo le había regalado un carruaje, pero ella se negó a permitirle tener caballos. Los alquilaban en las ocasiones solemnes en que hacía visitas matinales o vespertinas. Todavía no hacía dos semanas que había tenido caballos tres días seguidos, y había «liquidado» sin problemas a todos sus conocidos, a los que correspondería ahora tomarse la molestia y el gasto. Pero Crampton quedaba demasiado lejos para ir caminando; y preguntó insistentemente a su hijo si su deseo de que visitara a los Hale era tan fuerte como para compensar el gasto que supondría alquilar un coche. Habría agradecido que no lo fuera, pues, según dijo, «no veía ninguna utilidad en establecer amistad y relaciones íntimas con todos los profesores y maestros de Milton; vamos, ¡lo siguiente sería pedirle que visitara a la esposa del maestro de baile de Fanny!».
—Y lo haría si el señor Mason y su esposa no tuvieran amigos y estuvieran en una ciudad extraña como los Hale, madre.
