Norte y sur
Norte y sur —¡Vamos! No hace falta que te precipites. Pienso ir mañana. Sólo querÃa que te hicieras cargo.
—Si vas a ir mañana, pediré caballos.
—Bobadas, John. Cualquiera dirÃa que nadas en la abundancia.
—No del todo, todavÃa. Pero en cuanto a los caballos, no hay discusión. La última vez que fuiste en coche de alquiler volviste a casa con dolor de cabeza del traqueteo.
—Nunca me quejé, estoy segura.
—¡No! Mi madre no es propensa a las quejas —dijo él, con cierto orgullo—. Razón de más para que tenga que cuidar de ti. En cuanto a Fanny, un poco de privación le sentarÃa bien.
—Ella no está hecha de la misma madera que tú, John. No lo soportarÃa.