Norte y sur
Norte y sur —Verás, Margaret, que desde el principio mismo le cayó mal el capitán Reid. Era el segundo teniente del barco, el Orion, en el que embarcó Frederick la primera vez. Pobre hijo mÃo, qué bien le quedaba el traje de guardiamarina, con el sable en la mano, ¡abrÃa con él los periódicos como si fuera un cortapapeles! Pero ese señor Reid, que eso era entonces, al parecer cogió manÃa a Frederick desde el primer momento. Y luego, ¡espera! Éstas son las cartas que escribió a bordo del Russell. Cuando le asignaron a él y encontró a su viejo enemigo el capitán Reid al mando, se propuso soportar con paciencia su tiranÃa. ¡Mira!, ésta es la carta. Léela, Margaret. Donde dice, espera, «Mi padre puede confiar en mÃ, que soportaré con la debida paciencia todo lo que un oficial y caballero puede aguantar de otro. Aunque por mi anterior conocimiento de mi capitán actual, confieso que espero con aprensión un prolongado perÃodo de tiranÃa a bordo del Russell». Verás, promete aguantar con paciencia, y estoy segura de que lo hizo porque era un muchacho afabilÃsimo, el muchacho más dulce del mundo cuando no estaba enfadado. ¿Es ésa la carta en la que habla de la impaciencia del capitán Reid con los marineros por no hacer las maniobras del barco tan rápidamente como en el Avenger? Dice que habÃa muchos marineros novatos en el Russell, mientras que el Avenge r llevaba casi tres años en el servicio, sin casi nada que hacer más que perseguir a los negreros y hacer trabajar a sus hombres hasta que subÃan y bajaban de las jarcias como ratas o monos.