Norte y sur
Norte y sur —Perfecto. Construir coches es un oficio comercial también y yo creo que mucho más inútil que el de carnicero y panadero. ¡Ay! ¡No sabes lo harta que estaba de los viajes diarios en coche con la tÃa Shaw y cuánto añoraba pasear!
Y desde luego Margaret paseaba, a pesar del tiempo. Era tan dichosa al aire libre, junto a su padre, que iba casi bailando; y con la suave violencia del viento del oeste detrás, cuando cruzaba algún brezal parecÃa transportada hacia delante, con la misma ligereza que una hoja caÃda arrastrada por la brisa otoñal. Resultaba más difÃcil ocupar las tardes de forma placentera. Su padre se retiraba a la biblioteca en cuanto cenaban y su madre y ella se quedaban solas. La señora Hale nunca se habÃa interesado mucho por los libros y habÃa disuadido a su esposo de leerle en voz alta mientras ella hacÃa labor de estambre. En determinado momento habÃan probado el juego del chaquete como recurso. Pero cuando el señor Hale empezó a interesarse cada vez más por la escuela y por los feligreses, comprobó que su esposa tomaba muy a mal las interrupciones debidas a estas obligaciones y que no las aceptaba como tareas naturales de su profesión, sino que protestaba y luchaba contra ellas. Asà que, mientras los niños aún eran pequeños, él se retiraba a la biblioteca y pasaba las tardes (cuando estaba en casa) leyendo los libros teóricos y metafÃsicos que tanto le gustaban.