Norte y sur
Norte y sur La señora Thornton y su hijo no volvieron a mencionar el nombre de Margaret. Volvieron a su modo de conversación habitual: sobre hechos, no sobre opiniones y mucho menos sobre sentimientos. Sus voces y sus tonos eran fríos y tranquilos. Un extraño podría haber sacado la conclusión de que nunca había visto comportamiento tan gélido entre parientes tan próximos.