Norte y sur
Norte y sur —Muy bien —dijo Margaret—. Escuchad mi plan. Llega a Londres el viernes por la mañana. Yo…, podrÃas…, ¡no! Será mejor que escriba una nota para el señor Lennox. Lo encontrarás en su bufete del Temple.
—Escribiré una lista de todos los nombres que recuerdo del Orion. PodrÃa encargarle que los localizara. Es hermano del marido de Edith, ¿no? Recuerdo que lo mencionabas en tus cartas. Tengo dinero en manos de Barbour. Puedo pagar una buena minuta si existe alguna posibilidad de éxito. El dinero que pensaba dedicar a algo completamente distinto, querido padre; asà que lo consideraré un préstamo tuyo y de Margaret.
—No lo hagas —dijo Margaret—. No lo arriesgarás si lo haces. Y será un riesgo; sólo que merece la pena. ¿Puedes embarcar en Londres igual que en Liverpool?
—Por supuesto, cariño. En cuanto noto el empuje del agua debajo de un tablón me siento en casa. Encontraré algún barco que me lleve, no os preocupéis. No me quedaré ni veinticuatro horas en Londres, lejos de vosotros por un lado y de alguien más por otro.