Norte y sur

Norte y sur

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Gracias —dijo la señora Thornton, irguiéndose—. No sabía que se pusiera en duda mi intención. No volveré a inmiscuirme. Me costó aceptar que lo haría cuando su madre me lo pidió. No aprobaba el cariño de mi hijo por usted cuando sólo lo sospechaba. No me parecía usted digna de él. Pero cuando usted se puso en evidencia como lo hizo el día del tumulto, exponiéndose a los comentarios de sirvientes y trabajadores, creí que ya no tenía derecho a oponerme al deseo de mi hijo de proponerle matrimonio. Un deseo que, por cierto, había negado siempre hasta aquel día. —Margaret se estremeció y respiró con un prolongado sonido silbante, que, sin embargo, la señora Thornton no advirtió—. Y lo hizo, pero al parecer usted había cambiado de idea. Ayer le dije a mi hijo que creía posible, aunque había pasado poco tiempo, que hubiera oído o sabido usted algo de ese otro pretendiente…

—¿Qué opinión tiene de mí, señora? —preguntó Margaret, echando la cabeza hacia atrás con orgulloso desdén y arqueando el cuello como un cisne—. No diga nada más, señora Thornton. Declino todo intento de justificarme por nada. Le ruego que me permita salir de la habitación.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker