Norte y sur

Norte y sur

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«También él debe de haber tomado al pobre Frederick por mi amante. —Enrojeció cuando la palabra le pasó por la mente—. Ahora lo comprendo. No es sólo que sepa que mentí, sino que además cree que me quiere otro; y que yo, ¡Dios mío, Dios mío! ¿Qué voy a hacer? ¿Qué quiero decir? ¿Por qué me importa lo que piense él, aparte de haber perdido la buena opinión que tenía de mí por haber mentido o dejado de mentir? No lo sé. ¡Pero no lo soporto! ¡Ay! ¡Qué triste ha sido este último año! He pasado de la infancia a la vejez. No he tenido juventud ni madurez; puedo olvidar las esperanzas de la mujer adulta, porque no me casaré; y mis cuidados y pesares son los de una anciana, y también mi ánimo timorato. Estoy cansada de esta continua necesidad de fortaleza. Podía soportarlo por papá, porque es un deber piadoso natural. Y creo que pude resistir, en todo caso, tuve energía para tomar a mal las sospechas injustas e impertinentes de la señora Thornton. Pero no soporto pensar lo absolutamente equivocado que sin duda está él en cuanto a mí. ¿Qué ha ocurrido para que me sienta tan morbosa hoy? No lo sé. Sólo sé que no puedo evitarlo. Tengo que dejarme llevar a veces. No, no lo haré —dijo poniéndose en pie de un salto—. No lo haré, no seguiré pensando en mí misma y en mi situación. No analizaré mis sentimientos. Sería inútil ahora. Algún día, si llego a vieja, me sentaré junto al fuego y analizaré cómo podía haber sido mi vida, mirando las brasas».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker