Norte y sur
Norte y sur —Si no reverenciamos el pasado como ustedes en Oxford es porque queremos algo que pueda aplicarse al presente de forma mas directa. Está muy bien cuando el estudio del pasado lleva a una profecÃa del futuro. Pero para hombres que se debaten a tientas en circunstancias nuevas serÃa mejor que las palabras de la experiencia nos indicaran cómo actuar en lo que nos concierne más Ãntima y directamente, que está lleno de dificultades que hay que afrontar. Y de la forma de hacerlo y superarlas (y no simplemente apartarlas de momento) depende nuestro futuro. Que nos ayude a abordar el presente la sabidurÃa del pasado. ¡Pero, no! La gente puede hablar de utopÃa mucho mejor que de la obligación del dÃa siguiente; y, sin embargo, cuando otros cumplen fielmente ese deber, grita: «¡Qué vergüenza!».
—La verdad es que no sé de qué está hablando. ¿Se dignarÃan ustedes los hombres de Milton a exponer su problema actual a Oxford? Aún no nos han puesto a prueba.
El señor Thornton se rió de buena gana de esto.
—Creo que hablaba con referencia a algo que nos preocupa mucho últimamente. Pensaba en las huelgas que hemos soportado, que son asuntos bastante problemáticos y perjudiciales, como estoy descubriendo por experiencia. Y, sin embargo, esta última huelga, con la que estoy sufriendo, ha sido respetable.