Norte y sur
Norte y sur —Muy bien, cariño. De acuerdo. Me resigno. ¿A qué distancia queda Heston de Milton? La anchura de un dedo tuyo no me da una idea muy clara.
—Bueno, veamos, yo calculo que unas treinta millas. ¡No es mucho!
—No en distancia, pero en… ¡No importa! Si de verdad crees que le sentará bien a tu madre, organÃzalo todo.
Eso fue un gran paso. Margaret ya podÃa actuar y hacer planes. Y la señora Hale consiguió salir de su languidez y olvidar su verdadero sufrimiento pensando en lo agradable y gozosa que serÃa su estancia en la costa. Sólo lamentaba que el señor Hale no pasara con ella los quince dÃas como habÃa hecho una vez, cuando se prometieron y ella estaba con sir John y lady Beresford en Torquay.