Ruth

Ruth

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Completada la organización doméstica, la señora Morgan encontró relax en una taza de té que estaba tomando en su saloncito mientras analizaba con detalle las circunstancias que rodeaban la llegada del señor Bellingham.

«Claro, y ésa no es su mujer», pensó Jenny, «está claro como el sol. Su mujer hubiera traído su propia criada y se hubiera dado aires de importancia en el salón; mientras esta pobre muchacha no ha hablado, es más, ha estado muda como un pez. En verdad, los jóvenes son jóvenes y si incluso sus padres y sus madres cierran los ojos, ¡quién soy yo para hacer preguntas!».

Así se acomodaron para disfrutar de una semana de ocio en aquella aldea alpina. Para Ruth era verdaderamente un placer inmenso; aquella experiencia le abría nuevos horizontes de sensaciones: a la vista de las montañas que observaba por vez primera en toda su majestuosidad, desmesuradas ideas de belleza y nobleza invadieron su mente. Al principio se sintió abrumada por aquella vaga y solemne alegría, pero con el tiempo, su temor reverencial se convirtió en una profunda admiración; cada noche se alzaba en silencio para acercarse furtivamente hasta la ventana y contemplar el claro blancor de la luna que confería un nuevo aspecto a las eternas colinas que circundaban aquel pueblecito de montaña.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker