Ruth
Ruth MADRE E HIJO
Ha llegado un paquete para usted, Ruth! —dijo la señorita Benson el martes por la mañana.
—¿Para mÃ? —replicó Ruth, mientras una infinidad de ilusiones y esperanzas colmaron impetuosamente su mente, mareándose incluso por la expectación. Si el paquete hubiera procedido de él, las decisiones que recientemente habÃa tomado, tendrÃan que luchar arduamente para permanecer inamovibles.
—Está dirigido a la señora Denbigh —dijo la señorita Benson, antes de entregárselo—. Parece la letra de la señora Bradshaw —añadió, esperando con más curiosidad de la que mostraba Ruth, a que ésta soltara el lazo bien anudado, que cubrÃa el envoltorio. Cuando finalmente lo abrió, descubrieron una exquisita muselina de Cambray, acompañada de una breve nota remitida por la señora Bradshaw para Ruth. La nota decÃa que su marido le habÃa pedido que le enviara aquel pequeño obsequio como pago por cualquier encargo futuro que le pudieran encomendar. Ruth no pronunció palabra alguna, simplemente se sonrojó, se sentó y continuó con su labor.
