Ruth
Ruth —Por favor, preferirÃa no escuchar de nuevo que la gente me encuentra bella.
—Pero la señora Postlehwaite no la ha definido simplemente como bella; la ha descrito como una muchacha de aspecto dulce y bondadoso —replicó Jemimah.
—Con mayor motivo, me gustarÃa no escucharlo más. Es posible que sea bonita, pero tengo la certeza de que no merezco el calificativo de buena. Además, no creo que sea justo saber lo que dicen de uno a sus espaldas.
Ruth habló con una seriedad tal que Jemimah temió que estuviera molesta.
—Mi querida señora Denbigh, no expresaré nunca más mi admiración por usted, no le prodigaré más elogios; deje simplemente que la quiera.
A Jemimah no le habrÃan consentido frecuentar la casa de los Benson si al señor Bradshaw no se le hubiera metido en la cabeza la idea de proteger a Ruth. Si esta última lo hubiera deseado, podrÃa ir vestida de los pies a la cabeza con la ropa que él pretendÃa regalarle; pero Ruth se negaba constantemente, provocando a menudo una gran desilusión en la señorita Benson.
Sin embargo, ya que no podÃa agasajarla con regalos, podÃa al menos demostrar su más profundo respeto, invitándola a su propia casa; asÃ, después de meditarlo, Ruth consintió en acompañar al señor y a la señorita Benson en una de sus visitas.