Ruth
Ruth —He cometido un grave error —murmuró Ruth, pero con tal hilillo de voz que quizá él no la escuchó porque prosiguió agitándose violentamente.
—¡La he acogido benévolamente! ¡Me han llevado con el engaño, incluso a aceptar a su bastardo! Tengo náuseas sólo de pensarlo…
Al escuchar el nombre de Leonard, Ruth alzó los ojos por vez primera desde que habÃa comenzado la conversación, dilatando las pupilas, como si se acabaran de dar cuenta de un nuevo suplicio reservado para ella. He visto aquella mirada de terror en la expresión de un pobre animal mudo, y una o dos veces en los rostros de los humanos. ¡Ruego a Dios no tener que verla de nuevo! Jemimah sintió que la mano que retenÃa con fuerza luchaba por liberarse. Ruth extendió los brazos, estrechando y cruzando los dedos, su cabeza se dobló ligeramente hacia atrás como por un intenso sufrimiento.
El señor Bradshaw continuó:
—¡Ese niño heredero de la vergüenza, compañero de mis inocentes niños! ¡Espero que no hayan sido corrompidos!
—¡No puedo soportarlo! ¡No puedo soportarlo! —fueron las rotas palabras de Ruth.