Ruth
Ruth —Yo creo que ha sido muy sabio por su parte. Estoy seguro de que no ha sido cruel. Pronto habrÃa entendido que habÃa algún secreto, y ha sido mejor que haya sido su madre quien se lo contara abiertamente y con calma, antes que un extraño.
—¿Cómo puede contarse con calma una cosa semejante? —preguntó la señorita Benson todavÃa indignada.
—¡Está bien! Quizá he empleado una palabra equivocada —por supuesto, ninguna serÃa adecuada— y creo que incluso ellos no sabrÃan explicarte cómo ha sucedido, y con qué ánimo lo están soportando.
La señorita Benson permaneció de nuevo en silencio.
—¿El señor Bradshaw estaba muy enojado?
—SÃ, mucho, y con razón. Cometà un grave error al aceptar aquella idea.
—¡No! Por supuesto que no —exclamó la señorita Faith—. Ruth ha disfrutado de algunos años de paz en los que se ha hecho fuerte y sabia, de modo que ahora puede afrontar la vergüenza como no lo hubiera sabido hacer antes.
—En cualquier caso, me equivoqué al hacer lo que hice.