Ruth
Ruth A pesar del contacto que mantenían con el señor Farquhar esporádicamente, cuando éste les comunicó la noticia de su compromiso con Jemimah, fue como lanzar una mirada de soslayo a un mundo del que habían sido excluidos. Se preguntaban mucho —o al menos lo hacían Ruth y la señorita Benson— sobre los detalles. Ruth, enfrascada en su costura, reflexionaba sobre cómo habría sucedido; apenas reordenó los acontecimientos acaecidos entre personas y lugares tan familiares para ella en otro tiempo, encontró algunas discrepancias y trató de imaginarse la declaración de amor y su dulce y embarazosa acogida; porque el señor Farquhar había contado muy poco más allá del mero hecho de su compromiso con Jemimah, y de que éste, se había producido tiempo atrás pero había sido mantenido en secreto hasta aquel momento en que lo habían hecho público y oficial, y que sería concretado al regreso de su viaje familiar a Escocia.
Esta noticia fue suficiente para el señor Benson, la única persona a la que veía el señor Farquhar; Ruth, en efecto, evitaba siempre abrir la puerta, y el señor Benson era capaz de reconocer el particular modo de llamar a la puerta del señor Farquhar y se apresuraba a recibirlo.