Ruth
Ruth —Pero con vosotros serÃa de un modo diferente, tesoro, con el corazón lleno de amor, tanto que serÃa demasiado ansiosa.
—Casi me gustarÃa estar enferma para hacerte venir inmediatamente conmigo.
—Y yo casi me avergüenzo de pensar cuánto quisiera estar en disposición de poder demostrarte lo bien que recuerdo aquella fatÃdica jornada, aquel terrible dÃa en el aula. ¡Dios te bendiga por ello, Jemimah!