Ruth
Ruth —Le diré a Jemimah que vaya con el pequeño. No hay nada como un bebé para imbuir a las personas de buenos sentimientos; ¡y usted no sabe de lo que es capaz Jemimah, señor Benson! ¡No! Aunque la conozca desde que nació. Si ella no consigue reconfortar a su madre y si el niño no logra calar en el corazón de su abuelo… No sé lo que puede hacer usted por mÃ. Se lo contaré todo a Jemimah, confÃo en su argucia y sabidurÃa para abordar este frente mientras yo lo intento con el otro.
—¿Richard está en el extranjero, cierto?
—Mañana regresa a Inglaterra. Tengo que conseguir encontrarme con él; creo que puedo hacerlo fácilmente. Lo más difÃcil será decidir qué hacer con él, qué decirle. Tiene que abandonar la sociedad, está claro. No se lo he dicho con estas palabras a su padre, pero estoy decidido. No consentiré que nadie ensucie el honor de la sociedad a la que pertenezco.
—¿Y qué será de él? —preguntó el señor Benson ansioso.