Ruth
Ruth Esta última frase la pronunció casi para sus adentros, pero viendo que Ruth se ruborizaba, cambió el tono bruscamente.
—¡Doce! Bueno, me lo llevaré ya desde ahora. No quiero decir que pretenda alejarle completamente de ustedes —dijo minimizando el tono y tornándose más serio y cauteloso—. El hecho de que sea su hijo, el hijo de una persona que he conocido como la he conocido a usted, señora Denbigh (sin duda, la mejor enfermera con la que me he encontrado, señorita Benson; y nosotros los médicos, sabemos valorar bien a una buena enfermera). El hecho de que sea su hijo, es para él, su mejor recomendación; además, es un joven noble. Estaré encantado de que pase con ustedes el mayor tiempo posible; no puede estar toda la vida pegado a sus faldas, lo sabe. Yo me encargaré sólo de su educación, sujeta a su consenso y a su voluntad, y Leonard será mi aprendiz. Yo —su tutor—, le haré mi ayudante, el primer médico de Eccleston, y dejaré que sea quien quiera ser. Con el paso del tiempo, se convertirá en socio y un dÃa u otro, me sucederá. Ahora, señora Denbigh, ¿tiene algo en contra de este proyecto? Mi mujer está tan entusiasmada como yo. ¡Vamos! ¡Comience con sus objeciones! No serÃa usted una mujer si no tuviera una bolsa llena, lista para ser empleada contra cualquier tipo de propuesta razonable.