Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Ya ha pasado el carnaval y hemos entrado en la oscuridad y la abstinencia cuaresmal. El primer dÃa de Cuaresma tomamos café sin leche de desayuno; hortalizas en vinagre y un poquito de pescado salado para comer; y pan de cena. El carnaval fue sólo máscaras y disfraces. Monsieur Heger nos llevó a mà y a una de las alumnas a la ciudad a ver las máscaras. Fue divertido contemplar las multitudes y el regocijo general, pero las máscaras no eran nada. He estado dos veces en casa de los D. [los primos de Mary que ya he mencionado]. Cuando ella se vaya de Bruselas no tendré adónde ir. He recibido dos cartas de Mary. No me dice que ha estado enferma ni se queja; pero sus cartas no son las cartas de una persona muy feliz. Ella no tiene a nadie que se porte tan bien con ella como el señor Heger conmigo; que le deje libros; que converse de vez en cuando con ella; etcétera.
Adiós. Cuando digo eso me parece que no me oiréis. El rugido del oleaje del canal encrespándose tiene que amortiguar el sonido.