Vida de Charlotte Bronte

Vida de Charlotte Bronte

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Espero que no te hayas congelado; aquí hace un frío espantoso. No recuerdo días tan polares como éstos. Inglaterra podría haberse deslizado realmente en la zona ártica. El cielo parece hielo; la tierra está congelada; el viento es tan cortante como una cuchilla de doble filo. Tenemos todos catarro y mucha tos por culpa del frío. La pobre Anne lo ha pasado muy mal con el asma, aunque me alegra poder decir que ya está bastante mejor. La semana pasada hubo dos noches en que resultaba verdaderamente penoso oírla y verla toser y respirar con tanta dificultad; tuvo que ser muy angustioso para ella. Lo soportó sin una sola queja, como aguanta siempre la aflicción, suspirando sólo alguna que otra vez cuando estaba ya casi agotada. Posee una fortaleza heroica. La admiro pero desde luego no podría imitarla. [...] Dices que tengo «mucho que contarte». ¿Qué quieres que te cuente? En Haworth no pasa nada; al menos, nada agradable. Hace más o menos una semana ocurrió un pequeño incidente que nos hirió en lo más vivo; pero si a ti no te causa más placer oírlo del que nos produjo a nosotros presenciarlo, no me agradecerás que lo mencione. Fue simplemente la llegada de un agente judicial a ver a B. para pedirle que pagara las deudas o lo acompañara a York. Tuvimos que pagar sus deudas, claro. No resulta agradable perder dinero una y otra vez de esa forma. ¿Pero qué sentido tiene hablar de esas cosas? A él no le hará ningún bien.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker