Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte La señorita Brontë hizo la visita anunciada en la carta a su amiga, pero sólo se quedó unos días. Luego regresó a casa y enseguida volvió a atormentarla su enemigo, el intenso y deprimente dolor de cabeza. Le fue más difícil soportarlo porque se vio obligada a ocuparse del trabajo de la casa; una criada estaba enferma en la cama, y la otra, Tabby, tenía más de ochenta años.
Le había sentado muy bien la visita a Ambleside, que le proporcionó un acopio de recuerdos agradables e intereses nuevos en que pensar en su solitaria existencia. Sus cartas están llenas de alusiones al carácter y la bondad de la señorita Martineau.