Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte ¿PodrÃa sentir alguna vez lo suficiente por — para aceptarlo como esposo? Siento amistad, gratitud, consideración; pero cada vez que se acercaba a mà y le veÃa clavar en mà su mirada se me helaba la sangre en las venas. Ahora que está lejos siento más ternura por él. Es sólo la proximidad lo que me hace ponerme rÃgida, me entumece con una extraña mezcla de aprensión y cólera que sólo calma su retirada y una perfecta contención de su actitud. No querÃa ser altiva, no me proponÃa serlo, pero me vi obligada a ello. La pura verdad es que nos gobierna Alguien superior a nosotros; Alguien en cuyas manos nuestra voluntad es como arcilla en manos del alfarero.
Con ésta ya he mencionado todas las propuestas de matrimonio que le hicieron, hasta la que finalmente aceptó. El caballero a quien alude en esa carta guardó siempre tanto respeto por ella que fue su amigo toda la vida; algo que dice mucho en favor de ambos.
Antes de que la amiga de Charlotte se fuera de Haworth, el señor Brontë se acatarró. Pasó varias semanas con bronquitis. También se sintió muy abatido y su hija concentró todos sus esfuerzos en animarle.