Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte 126 Veo que ha decidido observarlo desde el punto más ventajoso. No diré que mire más alto. Creo que lo ve como es deseable que todos veamos cuanto se refiere a nosotros mismos. Si tuviera derecho a susurrar un consejo, serÃa simplemente esto: Sea cual sea su personalidad actual, decida con toda su fuerza de resolución no empeorar. Vigile cualquier indicio de empeoramiento. Determine en cambio mirar por encima de ese nivel y esfuércese por superarlo. Todo el mundo aprecia ciertas virtudes sociales y le agrada el prójimo porque las posee; aunque quizá pocos presten mucha atención a la capacidad del amigo para lo intelectual o se preocupen de que la misma podrÃa ampliarse si hubiera posibilidad de cultivarla y espacio para su desarrollo. A mà me parece que aun cuando dichas aptitudes y dicho espacio se denegaran por las circunstancias rigurosas y un destino severo, aun asÃ, le beneficiarÃa saber claramente y recordar tenazmente que posee esa capacidad. Cuando otras personas lo abrumen con los conocimientos adquiridos que usted no haya tenido la oportunidad de adquirir o la aplicación para hacerlo, el pensamiento no le proporciona orgullo sino apoyo. Si no se hubieran escrito nunca libros nuevos, algunas de esas mentes serÃan páginas en blanco: sólo reciben impresiones; no nacieron con un registro de ideas en el cerebro ni con un instinto de sensaciones en el corazón. Si yo no hubiera visto jamás un libro impreso, la Naturaleza habrÃa ofrecido a mi percepción un panorama variable de un continuo narrativo que me habrÃa enseñado conocimiento sencillo pero genuino, sin ningún otro maestro.