Vida de Charlotte Bronte
Vida de Charlotte Bronte Antes de que llegara su última carta había decidido decirle que esperaba no recibir ninguna durante tres meses (con la intención de ampliar esa abstinencia a seis meses), pues recelo depender de esa indulgencia. Usted no puede comprender el motivo, porque no vive mi vida, por supuesto. Así que no esperaré ninguna carta; aunque como me dice que le gustaría escribirme de vez en cuando, no puedo decirle que no lo haga nunca sin imponer a mis verdaderos deseos una falsedad que rechazarían, y sin someterlos a una violencia que se negarían a aceptar. Diré sólo que cuando le apetezca escribir, ya sea formalmente o como entretenimiento, sus cartas, si llegan, serán bien acogidas. Dígale a — que procuraré cultivar el buen humor tan asiduamente como ella cultiva sus geranios.