El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Hay varios rostros bellos en la fila —dijo Bansir—, tanto como los nuestros. Hombres altos y rubios del norte, hombres negros y risueños del sur y pequeños y morenos de los paÃses vecinos. Todos caminan juntos del rÃo a los jardines y de los jardines al rÃo, cada dÃa de cada año. No pueden esperar ninguna felicidad. Duermen sobre lechos de paja y comen gachas. ¡Me dan pena esos pobres animales, Kobi!
—A mà también me dan pena. Pero me hacen recordar que nosotros no estamos mucho mejor que ellos, aunque nos llamemos libres.
—Es cierto, Kobi, pero no me gusta pensar en eso. No queremos seguir viviendo como esclavos año tras año. Trabajar, trabajar, trabajar… ¡Y no llegar a nada!
—¿No deberÃamos intentar averiguar cómo los otros consiguieron su oro y hacer como ellos? —preguntó Kobi.
—Tal vez haya un secreto que podemos aprender simplemente si encontramos a los que lo conocen, —respondió Bansir pensativo.