El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Entonces, ve a verla y dile: He estado tres años trabajando todos los dÃas de la mañana a la noche, excepto en los dÃas de ayuno y me he privado de muchas cosas que deseaba ardientemente. Por cada año de trabajo y de abnegación, he conseguido una moneda de oro. Eres mi hermana predilecta y deseo que tu marido emprenda un negocio donde pueda prosperar mucho. Si puede presentarme un plan que a mi amigo Maton le parezca sensato y realizable, entonces le prestaré gustosamente mis ahorros de un año entero para que tenga la oportunidad de demostrar que puede tener éxito.
»Haz lo que te digo y si tiene talento para triunfar, tendrá que demostrarlo. Si falla, no te deberá más que lo que espera devolverte algún dÃa.
»Soy prestamista de oro porque tengo más oro del que me hace falta para comerciar.
»Deseo que mi excedente de oro trabaje para los demás y asà me aporte más oro. No me quiero arriesgar a perder mi oro porque he trabajado mucho y me he privado de muchas cosas para ahorrarlo. Asà que no voy a prestarlo a quien no merezca mi confianza y me asegure que me será devuelto. Tampoco lo prestaré si no estoy convencido que los intereses de este préstamo me serán devueltos rápidamente.