El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia La gente salió precipitadamente de las casas, una muchedumbre delirante llenó las calles, los sentimientos de miedo reprimidos durante semanas se transformaron en un grito de alegrÃa salvaje. De lo alto de la gran torre de Bel salieron las llamas de la victoria, una columna de humo azul se alzó en el cielo para llevar bien lejos su mensaje.
Una vez más, las murallas de Babilonia habÃan repelido a un enemigo poderoso y feroz, dispuesto a saquear sus ricos tesoros y a dominar a sus ciudadanos y reducirlos a la esclavitud.
La ciudad de Babilonia sobrevivió varios siglos porque estaba completamente protegida. De otro modo, no lo habrÃa conseguido.
Las murallas de Babilonia ilustran bien las necesidades del hombre y su deseo de estar protegido. Este deseo es inherente a la raza humana, hoy en dÃa es tan fuerte como en la antigüedad, pero nosotros hemos imaginado planes más amplios y mejores para llegar a este fin.
Hoy en dÃa, apostados tras los muros inexpugnables de los seguros, de las cuentas bancarias y de las inversiones fiables, podemos protegernos de las tragedias inesperadas que pueden surgir en cualquier momento.
No podemos permitirnos vivir sin estar protegidos de manera adecuada.