El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia De este modo, mi deuda se ha reducido en cuatro monedas de plata en una luna, y ahora poseo casi dos monedas más, que nadie puede reclamarme. Me siento más ligero de lo que lo habÃa estado en mucho tiempo.
La luna llena brilla una vez más, he trabajado duro pero con escasos resultados. Sólo he podido comprar unos pocos camellos y he ganado once monedas de plata. Sin embargo, mi mujer y yo nos hemos atenido al plan, aunque no nos hayamos comprado nuevos vestidos y sólo hayamos comido un poco de sémola. He vuelto a guardar la décima parte y hemos vivido con las siete décimas. Me he sorprendido cuando Ahmar ha alabado mi pago aunque era pequeño, lo mismo que Birejik. Alkahad se ha enfadado, pero cuando le he dicho que me devolviera su parte si no la querÃa, la ha aceptado. Los otros han estado contentos, como anteriormente.
Vuelve a brillar la luna llena y mi alegrÃa es grande. Descubrà una buena manada de camellos y compré algunos robustos, mis ganancias han sido de cuarenta y dos monedas de plata. Esta luna, mi mujer y yo nos hemos comprado sandalias y ropas que necesitábamos ya hace tiempo. También hemos comido carne y aves.
Hemos pagado más de ocho monedas de plata a nuestros acreedores, ni Alkahad ha protestado.
El plan es formidable, nos libera de las deudas y nos permite crear un tesoro que es sólo nuestro.