El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia Todos los demás aceptaron gustosos mi proposición y ahora estoy más decidido que nunca a pagar mis justas deudas, pues me he convencido de que es más fácil pagarlas que evitarlas.
Trataré con imparcialidad a todos mis acreedores aunque no pueda satisfacer las necesidades y demandas de algunos de ellos.
Tablilla N.º 4
Vuelve a ser luna llena. He trabajado duro y con la mente liberada. Mi buena esposa me ha apoyado en el proyecto de pagar a mis acreedores. Gracias a nuestra sabia determinación, durante la pasada luna he ganado la suma de diecinueve monedas de plata comprando unos robustos camellos para Nebatur.
Las he repartido según el plan, he guardado una décima parte para ahorrarla, he compartido siete décimos con mi buena esposa para nuestras necesidades y las dos décimas partes restantes las he dividido entre mis acreedores de manera tan ecuánime como he podido en monedas de cobre.
No he visto a Ahmar, pero he dado las monedas de cobre a su mujer. Birejik ha estado tan contento que me habrÃa besado la mano. Tan sólo el viejo Alkahad ha gruñido y me ha dicho que le debÃa pagar más rápido, a lo que he replicado que sólo podrÃa pagarle si estaba bien alimentado y tranquilo. Todos los demás me han dado las gracias y han alabado mis esfuerzos.