El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —SÃ, llevábamos un collar de bronce alrededor del cuello, una pesada cadena nos unÃa los unos a los otros. Cerca de él estaba Zabado, el ladrón de corderos que conocà en Harrun. En la punta, un hombre al que llamábamos Pirata, porque no querÃa decir su nombre. HabÃamos pensado que era marinero porque tenÃa tatuadas en el pecho unas serpientes enroscadas, a la manera de los hombres de mar. La columna estaba organizada de manera que los hombres pudieran avanzar de cuatro en cuatro.
—¿Ibais encadenado como un esclavo? —preguntó Hadan Gula incrédulo.
—¿Tu abuelo no te dijo que yo fui esclavo en un tiempo?
—Hablaba a menudo de vos pero nunca hizo alusión a eso.
—Era un hombre en el que podÃas confiar los más Ãntimos secretos. Tú también eres un hombre en el que se puede confiar, ¿verdad? —Sharru Nada le miró fijamente a los ojos.
—Podéis contar con mi silencio, pero estoy muy sorprendido. Contadme cómo llegasteis a ser esclavo.
—Cualquiera puede encontrarse en esa situación —Sharru Nada se encogió de hombros—. Una casa de juego y la cerveza de cebada me llevaron a la ruina. Pagué los delitos de mi hermano.