El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Si no habéis conseguido con qué vivir de manera sencilla desde los años de nuestra juventud —los reprendió Arkad—, es que habéis olvidado aprender las reglas que permiten acceder a la riqueza, o también puede ser que no las hayáis observado.
»“La Fortuna Caprichosa” es una diosa malvada que no favorece siempre a las mismas personas. Al contrario, lleva a la ruina a casi todos los hombres sobre los que ha hecho llover oro sin que hicieran esfuerzo alguno. Hace actuar de manera desordenada a los derrochadores irreflexivos que gastan todo lo que ganan, dejándoles tan sĂłlo apetitos y deseos tan grandes que no puedan saciarlos. En cambio, otros de a los que favorece se vuelven avaros y atesoran sus bienes por miedo a gastar los que tienen, pues saben que no son capaces de reponerlos. Además, siempre temen ser asaltados por los ladrones y se condenan a vivir una vida vacĂa, solos y miserables. Probablemente existen otros que pueden usar el oro que han ganado sin esfuerzo, hacerlo rendir y continuar siendo hombres felices y ciudadanos satisfechos. Sin embargo, son poco numerosos. SĂłlo los conozco de oĂdas. Pensad en los hombres que repentinamente han heredado fortunas y decidme si esto que os digo no es cierto.
Sus amigos pensaron que estas palabras eran verĂdicas, pues sabĂan de hombres que habĂan heredado fortunas. Le pidieron que les explicara cĂłmo se habĂa convertido en un hombre tan prĂłspero.