El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »Godoso tenía razón. Atravesamos las puertas de la ciudad y nos dirigimos hacia la prisión de esclavos, a la mañana siguiente nos condujeron al recinto del mercado. Allí, los demás esclavos se apretaban asustados los unos contra los otros y sólo los látigos conseguían que se movieran para que los vieran los compradores. Megido y yo hablábamos animadamente con todos los hombres que nos lo permitían.
*Las famosas construcciones de la antigua Babilonia, las murallas, los templos, los jardines colgantes y los grandes canales fueron posibles gracias al trabajo de esclavos, principalmente prisioneros de guerra, lo que explica el trato inhumano que recibían. Algunos también eran ciudadanos de Babilonia y sus provincias, vendidos como esclavos a causa de delitos que hubieran cometido o de problemas financieros. Era costumbre que los hombres se ofrecieran a sí mismos o a sus familias para garantizar el pago de préstamos, juicios legales y otras obligaciones. Por lo que en caso de impago, las personas afectadas podrán ser vendidas como esclavos.
»El vendedor de esclavos llamó a los soldados de la guardia real, que encadenaron a Pirata y le pegaron brutalmente en cuanto protestó. Cuando se lo llevaron sentí pena por él.