El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia Estos últimos fueron los que, durante los años siguientes, visitaron asiduamente a Arkad, quien los recibÃa con alegrÃa. Les aconsejó y les dio su sabidurÃa de modo gratuito como gustan de hacer siempre los hombres de larga experiencia. Les ayudó a invertir sus ahorros de modo que les dieran un interés seguro y no fueran malgastados en malas inversiones que no habrÃan dado ningún beneficio.
El dÃa que tomaron conciencia de la verdad que habÃa sido trasmitida de Algamish a Arkad y de Arkad a ellos, fue un hito en sus vidas.
Una parte de lo que ganáis revierte en vosotros, conservadla.