El hombre más rico de Babilonia

El hombre más rico de Babilonia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»Ahora veremos el modo de hacer que vuestro tesoro aumente. El oro guardado dentro de una bolsa contenta al que lo posee y satisface el alma del avaro pero no produce nada. La parte de nuestras ganancias que conservéis no es más que el principio y lo que nos produzca después: es lo que amasará nuestras fortunas.

Así habló Arkad a su clase el tercer día.

—¿Cómo podemos hacer que nuestro oro trabaje? La primera vez que invertí dinero, tuve mala suerte porque lo perdí todo. Luego os lo contaré. La primera inversión provechosa que realicé fue un préstamo que hice a un hombre llamado Ager, un fabricante de escudos. Una vez al año compraba pesados cargamentos de bronce importados de mares lejanos y que luego utilizaba para fabricar armas. Como carecía de capital suficiente para pagar a los mercaderes, lo pedía a los que les sobraba dinero. Era un hombre honrado. Devolvía los préstamos con intereses cuando vendía los escudos.

»Cada vez que le prestaba dinero, también le prestaba el interés que me había pagado. Entonces, no sólo aumentaba el capital sino que también los intereses. Me satisfacía mucho ver cómo estas cantidades volvían a mi bolsa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker