El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »Queridos estudiantes, os digo que la riqueza de un hombre no está en las monedas que transporta en la bolsa sino en la fortuna que amasa, el arroyo que fluye continuamente y la va alimentando. Es lo que todo hombre desea. Lo que cualquiera de vosotros desea: una fuente de ingresos que siga produciendo, estéis trabajando o de viaje.
»He adquirido una gran fortuna, tan grande que se dice que soy muy rico. Los préstamos que le hice a Ager fueron mi primera experiencia en el arte de invertir de forma beneficiosa. Después de esta buena experiencia, aumenté mis préstamos e inversiones a medida que aumentaba mi capital. Cada vez habÃa más fuentes que alimentaban el manantial de oro que fluÃa hacia mi bolsa y que podÃa utilizar sabiamente como quisiera.
»Y he aquà que mis humildes ganancias habÃan engendrado un montón de esclavos que trabajaban y ganaban más oro. Trabajaban para mà igual que sus hijos y los hijos de sus hijos, hasta que, gracias a sus enormes esfuerzos reunà una fortuna considerable.