El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia »El hijo del amigo de mi padre no poseÃa suficiente oro para llevar a cabo tal empresa. Era un hombre joven que ganaba un buen sueldo, como yo. Su padre, como el mÃo, era un hombre que dirigÃa una gran familia y con pocos medios. Por eso, decidió que un grupo de hombres se interesarán por su empresa. El grupo debÃa estar formado por doce personas con buenas ganancias y que decidieran invertir la décima parte de sus beneficios en el negocio hasta que la tierra estuviera lista para su venta. Entonces, todos compartirÃan de forma equitativa los beneficios según la inversión que hubieran realizado.
»—Hijo mÃo —me dijo mi padre—, ahora eres un hombre joven. Deseo profundamente que empieces a hacer adquisiciones que te permitan un cierto bienestar y el respeto de los demás. Deseo que puedas sacar provecho de mis errores pasados.
»—Eso me gustarÃa mucho, padre —contesté.
»—Entonces te aconsejo lo siguiente: haz lo que yo hubiera tenido que hacer a tu edad. Guarda la décima parte de tus beneficios para hacer inversiones. Con la décima parte de tus beneficios y lo que te proporcionarán, podrás, antes de tener mi edad, acumular una gran suma.