El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Has entendido muy bien las verdades a las que hemos llegado con nuestra discusión —respondió Arkad—. La suerte toma a menudo la forma de una oportunidad, pero pocas veces nos viene de otro modo. Nuestro amigo comerciante habrÃa tenido mucha suerte si hubiera aceptado la ocasión que la diosa le brindaba. Nuestro amigo comprador, también habrÃa podido aprovechar su suerte si hubiera completado la compra del rebaño y lo habrÃa vendido consiguiendo un gran beneficio.
»Hemos seguido con esta discusión para descubrir los medios necesarios para que la suerte nos sonrÃa. Creo que vamos bien encaminados. En las dos historias hemos visto cómo la suerte toma la forma de una oportunidad. De todo esto se desprende la verdad, verdad que por muchas historias parecidas que contáramos no cambiarÃa: la suerte puede sonreÃros si aprovecháis las ocasiones que se presentan.
»Los que están impacientes por aprovechar las ocasiones que se les presentan para sacarles el máximo provecho posible atraen la atención de la buena diosa. Siempre se apresura en ayudar a los que son de su agrado. Le gustan sobre todo los hombres de acción.
»La acción te conducirá hacia el éxito que deseas.
»A los hombres de acción les sonrÃe la diosa de la fortuna.