El hombre más rico de Babilonia
El hombre más rico de Babilonia —Hemos oÃdo hablar mucho de él —reconoció el jefe de la caravana—, pues era el hombre más rico que jamás haya vivido en Babilonia.
—Era el hombre más acaudalado porque usaba el oro con sabidurÃa, más de lo que cualquier otra persona lo hizo anteriormente. Esta noche voy a hablaros de su gran sabidurÃa tal como Nomasir, su hijo, me habló de ella hace muchos años en NÃnive, cuando yo no era más que un joven.
»Mi maestro y yo nos habÃamos quedado hasta bien entrada la noche en el palacio de Nomasir. Yo habÃa ayudado a mi maestro a llevar los grandes rollos de suntuosas alfombras que debÃamos mostrar a Nomasir para que éste hiciera su elección. Finalmente, quedó muy satisfecho y nos invitó a sentarnos con él y beber un vino exótico y perfumado que recalentaba el estómago, bebida a la que yo no estaba acostumbrado.
»Entonces nos contó la historia de la gran sabidurÃa de Arkad, su padre, la misma que voy a contaros.
»Como sabéis, según la costumbre de Babilonia, los hijos de los ricos viven con sus padres a la espera de recibir su herencia. Arkad no aprobaba esta costumbre. Asà pues, cuando Nomasir tuvo derecho a su herencia, le dijo al joven: