MetafÃsica para la vida diaria
MetafÃsica para la vida diaria Como la raza Ãntegra cree que el ser humano es un pocito de vida separado y aislado, que es susceptible a la enfermedad, al desgaste por los años, y a la muerte, toda la raza manifiesta esa creencia; pero cuando se borre esa opinión, a fuerza de negarla y afirmar la verdad, dejarán de enfermarse, de envejecer y de morir. Mientras más se piense y medite la verdad, más pronto se librará el ser humano de esas falsas creencias, porque la verdad es acumulativa. «Conoced la verdad y ella os hará libres, —dijo Jesús; y también—: El reino de los cielos es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue fermentado». Más claro no puede estar. El reino de los cielos no es aquello que nos han ofrecido para otro plano si nos portamos bien. (Es el estado de dicha, armonÃa y adelanto que estamos buscando aquÃ). Esta meditación les está aclarando algo que ustedes no conocÃan; les está removiendo células que estaban dormidas, es la levadura a la que Jesús se refiere.
Esta verdad que escuchan hoy continuará trabajando en ustedes, hasta que un dÃa de pronto se les ilumine la idea como un todo. Porque habrá fermentado toda la masa.