Metafísica para la vida diaria
Metafísica para la vida diaria Aquel que hace algo de una nueva manera y mejor, es dinámico. El que logra que dos granos de trigo crezcan donde antes no crecía sino uno, es dinámico. Aquel que llega a levantar un negocio que sirve al público, o que encuentra empleo para otros, es dinámico. El que produce un invento útil, es dinámico. El que compone buena música, buena poesía, buenos cuadros o esculturas, es dinámico. Uno que sana es dinámico. Uno que enseña bien, es dinámico.
Todos estos dejan al mundo un poco diferente a como lo encontraron. Washington cambió el curso de la historia, y tú puede que cambies la vida de una sola persona curándola, enseñándola, o simplemente inspirándola por tu propia demostración. Lo esencial es que algo se ha transformado en el cuadro exterior.
Hay personas tontas que están satisfechas con ser llamadas dinámicas; les satisface aparentar. Gastan sus energías en sus apariencias. Adoptan una actitud imponente y hablan grandilocuentemente y por supuesto en forma vaga de las grandes cosas que han hecho o que piensan hacer. Les dan nombres altisonantes a las cosas insignificantes, y todo esto no es otra cosa que un complicado bluff, y es lo opuesto a lo dinámico.