Metafísica para la vida diaria
Metafísica para la vida diaria El gran autor H. G. Wells tuvo que renunciar a una colocación mal pagada y poco atractiva por causa de mala salud, lo cual lo obligó a mantenerse en casa y emplear el tiempo en escribir libros que lo convirtieron en un autor de renombre mundial. Edison se volvió sordo como una tapia y decidió que esto lo haría concentrarse mejor en sus inventos. Teodoro Roosevelt fue un niño enfermizo a quien le fue dicho que tenía que vivir encerrado cuidándose. Era muy miope y nervioso. En lugar de aceptar estas recomendaciones, sin embargo, se esforzó mucho por desarrollar su cuerpo, y como es sabido se convirtió en el gran cazador y hombre fuerte (Presidente de los Estados Unidos). Gilbert escribió su famosa zarzuela «Pinafora», en cama con dolores agónicos.
La dueña de una famosa casa de modas de Londres era esposa de un pobre vendedor que fue atacada de tuberculosis.
Ella jamás había entrado en negocios ni tenía preparación alguna cuando se enfrentó al problema de mantener a su esposo y dos hijos. No tenía capital alguno, solo buen gusto para la ropa y fe en la oración. Hoy es una mujer rica y famosa que dice: «Yo pensé que me gustaría poder vender la clase de vestidos que jamás había podido comprarme».