El Profeta
El Profeta ¿Qué del serpiente viejo que no puede mudar de su piel, y les llama a los otros desnudos y sinverguenzas?
Y, ¿de él que llega temprano a la fiesta de boda, y cuando se está hartado y cansado se va dijiendo que todas las fiestas son violaciones y que todos que asisten a ellas quebrantan la ley?
¿Qué diré acerca de éstes salvo que ellos también se hallan en la luz del sol, pero con las espaldas hacia el sol?
Ellos ven sólo sus sombras, y sus sombras son sus leyes.
Y, ¿qué es el sol para ellos sino algo que proyecta sombras?
Y, ¿qué es reconocer las leyes sino agacharse y calcar sus sombras en la tierra?
Pero tú que andas con frente al sol, ¿cuáles imagenes dibujadas en la tierra pueden detenerte?
Tú que viajas con el viento, ¿cuál veleta te dirige el rumbo?
¿La ley de cuál hombre te ata si rompes tu yugo pero no en la puerta de cárcel de nadie?
¿De cuáles leyes tendrás miedo si bailas pero no tropezas contra las cadenas de hierro de nadie?
Y, ¿quién es él que te trae a juicio si te quitas tu ropa pero no la dejas en el paso de nadie?