El Profeta
El Profeta SÃ, he de volver con la marea.
Y, aunque la muerte me esconda y el gran silencio me envuelva, buscaré, sin embargo, nuevamente vuestra comprensión.
Y mi búsqueda no será en vano:
Si algo de lo que he dicho es verdad, esa verdad se revelará en una voz más clara y en palabras más cercanas a vuestros pensamientos.
"Me voy con el viento, pueblo de Orfalese, pero no hacia la nada."
Y, si este dÃa no es la realización plena de vuestras necesidades y mi amor, que sea una promesa hasta que otro dÃa llegue.
Las necesidades del hombre cambian, pero no su amor, ni su deseo de que este amor satisfaga sus necesidades.
Sabed, pues, que desde el silencio más grande, volveré.
La niebla que se aleja en el alba, dejando solamente el rocÃo sobre los campos, se eleva y se hace nube para caer después en lluvia.
Y yo no he sido diferente de la niebla.
En la quietud de la noche he caminado por vuestras calles y mi espÃritu entró en vuestras casas.