El Profeta

El Profeta

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Me habéis dado la sed más profunda para mi vida futura. No hay seguramente para un hombre regalo más grande que aquel que hace de todos sus anhelos unos sedientos labios y de toda su vida una fontana fresca.

Y allí mi honor y mi premio:

Que, cada vez que voy a la fuente a beber, encuentro el agua viviente sedienta ella misma; y ella me bebe mientras yo la bebo.

Algunos de vosotros me habéis juzgado orgulloso y exageradamente esquivo para recibir regalos.

Soy, en verdad, demasiado orgulloso para recibir salario, pero no regalos.

Y aunque he comido bayas entre las colinas, cuando hubierais querido sentarme a vuestra mesa.

Y dormido en el pórtico del templo cuando me hubierais acogido gozosamente, ¿no fue acaso vuestro cuidado amante de mis días y mis noches el que hizo la comida dulce a mi boca y ciñó con visiones mi sueño?

Yo os bendigo aún más por esto: Vosotros dais mucho y no sabéis qué dais. Verdaderamente, la bondad que se mira a sí misma en un espejo se convierte en piedra.

Y una buena acción que se llama a ella misma con nombres tiernos se transforma en pariente de una maldición. Y algunos de vosotros me habéis llamado solitario y embriagado en mi propio aislamiento.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker