Almas muertas
Almas muertas En este punto estaba la conversación cuando Chichikov, sin aguardar la contestación de Nozdriov, se precipitó a coger su gorra y, pasando por detrás del capitán de policÃa, se fue deslizando hasta el portal, donde subió inmediatamente a su coche y dio orden a Selifán de que arreara los caballos a todo galope.