Almas muertas

Almas muertas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El trabajo imperaría por doquier, y de igual modo que el molino convierte en un instante el grano en harina, en su finca hasta el último desperdicio se transformaría en dinero y más dinero… La imagen del asombroso terrateniente no se apartaba de su mente. Era la primera persona de toda Rusia por quien sentía verdadero aprecio. Hasta aquel momento sólo habían merecido su estima y respeto los elevados cargos y las considerables fortunas. Por su inteligencia, propiamente dicha, no había apreciado a nadie. Kostanzhoglo era el primero. Veía claramente que a él no le sería posible jugarle una mala pasada. Le preocupaba también otro proyecto: la adquisición de la hacienda de Jlobuev. Él poseía diez mil rublos; quince mil pensaba pedírselos prestados a Kostanzhoglo, dado que él mismo había afirmado que estaba dispuesto a ayudar a cualquiera que quisiese enriquecerse. Lo demás, ya vería cómo lo conseguía, podía recurrir a una hipoteca, o sencillamente hacerle esperar. También esto era posible: que acudiera a los tribunales si se sentía con ganas de hacerlo.

Todavía permaneció durante un buen rato reflexionando acerca de todas estas cosas. Por último, el sueño, que como acostumbra a decirse, hacía más de cuatro horas que había acogido en sus brazos a todos los moradores de la casa, acabó dominando también a Chichikov, que se quedó profundamente dormido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker