Almas muertas

Almas muertas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tenías que haberte llegado tú mismo y aclarárselo. Ve y habla con él.

—No, ya se está dando demasiada importancia. No acudiré. Ve tú si lo deseas.

—Iría, pero yo no estoy al corriente de los asuntos… Me engañaría.

—Si a usted le parece bien —intervino Chichikov—, puedo ir yo mismo. Dígame de qué se trata.

Vasili le miró fijamente y pensó: «¡Pues sí que le gustan los viajes!».

—Explíqueme solamente qué clase de hombre es y de qué se trata —dijo Chichikov.

—Me es violento encomendarle una misión tan poco grata. Como persona pienso que es un guiñapo. Es un hidalgueño de nuestra provincia que hizo su carrera en San Petersburgo, donde contrajo matrimonio con una hija natural de no sé quién. Ahora presume, quiere dar el tono. Pero nosotros no somos tan simples: nos negamos a aceptar la moda como una ley, y tampoco creemos que San Petersburgo sea un templo.

—Es verdad —dijo Chichikov—. ¿Y qué asunto es éste?

—Verá. Lo cierto es que tiene necesidad de tierras. Si hubiera actuado de otra forma, yo mismo le habría cedido algo gratis en otra parte, pero no esas tierras baldías. Y ahora, con lo orgulloso que es, pensará…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker